1100 Hrs., Seis Ballenas jóvenes juegan por nuestra banda de estribor a unas 50 brazas del S/V Yemanya. “Salve Yemanyá, Reina del Mar, Diosa yoruba, protege a mi familia y a todos nosotros pobres o ricos.....” Todas ellas navegando rumbo Norte: ¿De vuelta a casa? Ciertamente no tengo respuesta, quiero imaginar que al igual que yo, han encontrado en aguas Sur un remanso de calidez a los rígidos Inviernos boreales, una de ellas yace el trayecto “panza arriba”, diciéndonos adiós con su mano izquierda, perdón; con su aleta izquierda. Ahora lo comprendo.….
Los Pececitos Voladores no han dejado de acompañarnos a cada instante, hacen la alegría a la soledad absoluta en el territorio de los Azules infinitos, y que con sus largos “vuelos” a ras de agua terminan por clavarse en la cresta de alguna ola. Me evocan ese fragmento de Shakespeare que señala aves y peces nunca hallarán lugar en Paz a donde poder amarse, sin embargo, los Pececitos Voladores deben ser hijos de ese desconocido espacio a donde ave y pez tuvieron feliz sitio y encuentro a donde poderse amar.....
Toda la noche ha permanecido Virgo iluminándome en el curso de nuestra travesía, tratando de decirme algo, quizá enseñándome el rumbo único de mi vida..... Ya casi al amanecer, Venus por la proa me ha recordado aquella madrugada que le reclamé preguntándole por la radio sus intenciones; aquella vez apareció al igual que ahora por el horizonte del derrotero y ligeramente cargada a babor, vi un fuerte destello rojo que no hacía nada por moverse de nuestra inminente trayectoria de colisión, le llamé por el VHF-16 preguntándole sus intensiones, y se negó a contestarme, ya con enojo, bajé a por los prismáticos, subí con ellos en mano y poniéndoles ante mis ojos, apareció espléndida la señorita Lucero de la Mañana, reí, reí todo el día de mi estupidez, reí hasta el cansancio de haber llamado a Venus a quitarse de mi camino, y hoy ella aparece otra vez en el mismo trayecto, le he reconocido, nos hemos saludado.....
Bien amarrados a la línea de vida; la Cruz del Sur ligeramente cargada a la derecha de nuestra proa, Virgo todo el tiempo en éste nuestro Sur relativo, y es que por estas aguas me es relativo, evocando cuando así dicen los navegantes gringos enfilando con sus veleros Mares “abajo” las “Pacíficas” costas de Washington, Oregón o California con rumbos puestos a México, Costa Rica, Panamá o hasta las mismísimas Marquesas: “Heading South” dicen ellos (apuntando al Sur), aunque no necesariamente el compás de la bitácora apunte los 180º. Baste con navegar entre el SE y el SW para sentirse en el camino a la Libertad.....
Una Señora Luna tremendamente enrojecida y que ya menguante aparece por el codaste de estribor, me rememora las esculturas del buen Amigo Johnny, navegante y escultor. Y es que esta noche al satélite terral se le ven los labios, se le ven los ojos, se le ve la marca de una enorme nariz y también se le ve cándida expresión de siniestra sonrisa en sus facciones.
Fuertes marejadas nos embisten por ambos costados de popa, haciéndonos alcanzar hasta los 7 nudos navegando solo a foque. Instintivamente y a un ritmo ya bien aprendido con los años singlados, bailo mis muy maltrechas rodillas a las exigencias del vaivén; ora para aquí, ora para allá, situándome al centro de la bañera, con la mano izquierda me cojo con todas mis fuerzas al barandalito de la mesita exterior, dejando a cada lado de mí una de las ruedas de timón que ahora se vienen gobernando solas gracias al autopilot, con la mano derecha escribo aquí, en el redactor de mensajes de mi celular, mismos mensajes que al agotar los caracteres los guardo como borradores para luego trasmitirlos a la oportunidad de señal, a ésos; los seres queridos allá en tierra.
Miro noroeste, en la dirección del viento, y éste se clava húmedo y helado en mis párpados, resonando en el vértice de mis oídos, como suenan también las crestas de las olas rompientes que al quebrase se iluminan de verde fosforescente por efecto de la luminiscencia, uff, otro embate con su consecuente y largo surfeo; splaaash. Al Este, por babor resplandecen en el horizonte las luces urbanas; Manzanillo, pero desde dentro, nuestro barco es sólo eso; un resplandor en la oscuridad.....
Mirando nuevamente hacia atrás, la altura de la ola que viene rebasa por mucho la altura del guardamancebos, el autopilot gime, gruñe zzzzt, zzzzt, zzzzt, aprieto instintivamente cada uno de todos los músculos de mi cuerpo, aprieto hasta los dientes; apenas pasa y ya viene la siguiente. Los fuertes vientos han limpiado el cielo y ahí está cada detalle de una bifurcada Vía Láctea, de Polaris a la Cruz, cielos claros y vientos favorables.....
Por la mañana una Nana delfín y su pequeñín nos han hecho el día brincando al unísono a la roda del barco, nos cuestionamos no su sincronía; sino su perfecta habilidad de comunicación:
-Anda hijo, a la de tres vamos a saltar.-
-No mamá no, me da miedo.-
-Cuál miedo hijo; eres un valiente delfín perseguidor de tiburones.-
-¡Mamá!
-Anda hijo; una, dos y.., tres!-
Saltan madre y bebé al mismo tiempo, sobra describir el apretado gesto en el rostro del pequeñín, han pasado de lado a lado por el frente del barco, se sumergen, vuelven a la superficie y todavía nos acompañan por un buen trecho más hasta desaparecer en lo infinitesimal del Océano. ¿Dónde vivirán, a dónde irán, nos volveremos a ver? Se me han rasado los ojos..... No quiero ser otro ser que el qué soy, y de tener, sí de tener, quiero tener al lado a mis seres más amados. Baste compartir a los míos a esta Nana delfín y a su pequeño hijo para ser inmensamente feliz.....
Ayer otro evento semejante arrancó de mí cuanta ternura existe: Otra Nana delfín acompañada de su cachorro, nadaron acompañándonos largo rato, de repente ella se inclinó de costado, y por espacio de unos pocos segundos su bebé se le pegó a la teta, sólo pude advertir en sus rostros y miradas una sola cosa: la expresión de dos seres completa y totalmente felices, aún ahora al escribirlo trago saliva, se me anuda la garganta y se me nublan los ojos.
Nuevamente la Señora Luna a nuestra popa, ésta noche hemos de compartir vereda; ella ha puesto con su Luz la mitad del sendero hasta nuestro barco, y nuestro barco dejando atrás derrotero vencido, ilumina con la la estela y el favor de la luminiscencia la otra mitad de la vereda, y el Mar sirviendo a nuestras mercedes, pues ha quedado después del barrunto de tormenta cual plato de aceite. Durante la puesta se ha abierto también vereda luminosa que como espejo ha dejado camino abierto entre nuestro batel y el Astro Rey, un Istiophorus platypterus más y mejor conocido como Pez Vela, ha dado guiado sobre su cola un alegre salto giratorio, es la segunda vez que tengo oportunidad de gozar en el espejo del ocaso este mismo evento. Quizá, tal vez; un Amigo, o un ser cercano sea quien reencarnando en Pez, venga a saludarme ante la puesta y me brinde feliz apetito durante la cena.....
Menú:
Ensalada Cítrica de manzanas verdes, pomelos y piña, aderezada de vinagreta balsámica en miel de abeja con gotitas de tabasco y zumo de naranja fresco, con queso feta, frambuesas deshidratadas y nueces pecanas.
Tacos de Barbacoa de borrego calentada a baño maría, servida en caramelizado de cebolla en azúcar mascabado con zumo de naranja y vinagreta balsámica, aliñada con salsa de tomate y carne (boloñesa) en chile chipotle, con trocitos de piña fresca, acompañada de verduritas a la pimienta salteadas en mantequilla, servida en tortillas de harina de La Germana, compradas durante el avituallamiento de combustible en San Bartolomé, Baja California Sur (Bahía de Tortugas).
Primavera 2011, Travesía Ensenada-Ixtapa, 1500 MN.
JF.
-New Moon; John Reistetter III-
If You Go Away; Patricia Kaas & Jeremy Irons (hazle clic).
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